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La cartera de servicios nacional y andaluza no incluyen la cirugía facial estética como parte de las prestaciones incluidas en el cambio de genero

A nivel estatal, el Real Decreto 63/1995, de 20 de enero, sobre ordenación de prestaciones sanitarias del Sistema Nacional de Salud excluía de financiación a cargo de la Seguridad Social, de manera expresa, la cirugía de cambio de sexo (salvo la reparadora en estados intersexuales patológicos). Esto es, situaba a la cirugía de cambio de sexo al mismo nivel que los tratamientos en balnearios y las curas de reposo y que la cirugía estética sin relación con accidente, enfermedad o malformación congénita.

Con posterioridad, el Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y el procedimiento para su actualización derogó el anterior y fijó asimismo una nueva cartera de servicios excluidos en las que se mantenían las que tengan como finalidad meras actividades de ocio, descanso, confort, deporte o mejora estética o cosmética, uso de aguas, balnearios o centros residenciales u otras similares o las que no guarden relación con enfermedad, accidente o malformación congénita pero no se hacía mención alguna a la cirugía de cambio de sexo. De manera que, si bien no se incluía como servicio financiable de manera expresa tampoco se excluía.

Por otra parte, las CCAA, como fue el caso concreto de Andalucía, pueden aprobar sus respectivas carteras de servicios, no contemplados en la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud, que no se incluyen en la financiación general del Sistema Nacional de Salud. Así en la Ley 2/2014, de 8 de julio, integral para la no discriminación por motivos de identidad de género y reconocimiento de derechos de las personas transexuales de Andalucía, se contemplan como actuaciones necesarias para atender las necesidades de las personas transexuales la: “atención sanitaria a través del Servicio Andaluz de Salud mediante el acceso a la cartera de servicios existente y con tratamiento acorde a su identidad de género y consentimiento informado”

Pues bien, en el anterior contexto consideramos ineresante comentar un reciente pronunciamiento de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que desestima un recurso de suplicación sobre reclamación de prestaciones de seguridad social.

Así, la cartera de servicios sanitarios prestados por el Servicio Sanitario Público Andaluz contempla como prestación financiada: el tratamiento hormonal, quirúrgico (histerectomía y genitoplastia, penectomía y vaginoplastia) y cirugía secundaria a esta intervención, cirugía mamaria y terapia dirigida a la adecuación de voz (incluido tratamiento logopédico y quirúrgico) amén del seguimiento postquirúrgico.; pero no el tratamiento que demanda la actora que consiste en una cirugía facial reconstructiva que minimiza rasgos faciales.

La sentencia considera que con independencia de que la cartera de servicios del SAS sea más extensa que la fijada a nivel estatal, la cirugía reclamada no se encuentra incluída en la misma, siendo requesito imprescindible su inclusión para que proceda su reconocimiento.

Finalmente, considera que estamos ante una prestación de carácter fundamentalmente estética, por lo que con independencia que el paciente sea transexual o no, no se puede reconocer la prestación requerida al estar expresamente excluido por el artículo 5 del RD 1030/2006.

En conclusión, la cirugía estética meramente satisfactiva aunque genere, obviamente, beneficio en el que paciente que la demanda no es una prestación financiada con cargo al sistema sanitario público, tampoco en el contexto del cambio de género.