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El deber de seguridad y vigilancia en el estado de las calles por parte de los ayuntamientos, no puede extenderse más allá de lo razonablemente previsible.

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Palma de Mallorca, advierte en una reciente Sentencia que, en los supuestos de caídas de los administrados en las vías públicas, no puede regir el aseguramiento universal.

En el supuesto enjuiciado, el recurrente pretendía una indemnización en concepto de los daños y perjuicios presentados como consecuencia de la caída sufrida en agosto de 2015, cuando iba corriendo por el paseo de Cala Millor, de Palma de Mallorca.

La actora alegaba que la caída se produjo al introducir el pie en el hueco donde anteriormente había un árbol, lo que suponía un peligro para los viandantes.

Sin embargo, a la vista de las pruebas apartadas por todas las partes, incluidas las fotografías que se adjuntaban a la demanda, el Juzgador declara como hechos probados, que estamos ante una persona joven que está practicando deporte a las 10,30 h. de una mañana de principios de agosto, que corría por una zona distinta a la habilitada para ello y que no tomó las precauciones debidas antes la afluencia de gente en ese momento, como ralentizar la marcha o incrementar el grado de atención.

Finalmente, la sentencia admite los argumentos de Asjusa Abogados y concluye que fue la falta de diligencia del administrado la que determinó la caída, que podría haberse evitado con un mínimo cuidado, pues se apunta que la existencia de los alcorques -con o sin arbolado- era fácilmente detectable para los peatones, salvo que fueran corriendo o sin prestar atención, considerando por tanto que, con carácter general, una caída derivada de un tropiezo en un obstáculo de dimensiones insignificantes entraña un daño no antijurídico, que debe soportar el administrado desde el mismo momento en que participa del servicio público de aceras o calzada, y ello porque no se puede pretender que la totalidad de las aceras o calzadas de un casco urbano cualquiera, se encuentren absolutamente perfectas en su estado de conservación