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ACCIDENTE DE TRABAJO: vinculación entre supuestos de RC y recargos de prestaciones

Unas mismas pruebas pueden conducir a considerar probados o no probados los mismos hechos por los Tribunales de Justicia siempre que se justifiquen los motivos para apartarse; pero si se constata relación causal entre el incumplimiento de medidas de seguridad y las lesiones que constituyen el daño si opera la cosa juzgada positiva.

La Sala de lo Social del Tribunal Supremo, en sentencia 148/2018 de 14 de febrero ha estimado un recurso de casación para unificación de doctrina y anula un recargo de prestaciones impuesto a una empresa, en un asunto en el que se plantea la constante problemática acerca de la fuerza vinculante del contenido de una sentencia firme dictada en un procedimiento en el que se dirimió la existencia de responsabilidad civil de la empresa derivada de un mismo accidente de trabajo y en concreto sobre dos cuestiones: de un lado, los hechos que se establecen como probados y de otro, la declaración de que el accidente sobrevino por culpa exclusiva de la víctima y que la resolución precedente efectúa, respecto de los cuáles la parte recurrente solicita que se aplique el efecto de cosa juzgada positiva.

Pues bien, sobre la primera cuestión, la recurrente ofrece como contraste la dictada por la Sala Primera del Tribunal Constitucional de 28 de septiembre de 2009, que recuerda que, unas mismas pruebas, puede conducir a considerar como probados o no probados los mismos hechos por los Tribunales de Justicia, siempre que queden justificadas las razones de ese apartamiento, pero mantiene que, en el presente caso, “no basta para justificar la distinta apreciación de los hechos el simple cuestionamiento de la certeza del contenido del informe elaborado por la Inspección de Trabajo, en el que previamente se habían basado los otros procedimientos, o en la supuesta inexistencia de responsabilidad empresarial por falta de comportamiento no diligente, cuando previamente había quedado acreditado el incumplimiento de medidas de seguridad en el trabajo”. Y el TC además señala que: “tampoco resultan en modo alguno convincentes los argumentos ofrecidos al indicar que el incumplimiento de medidas de seguridad constatado en los anteriores procedimientos, tanto podía imputarse a la empresa como al trabajador al no haberse precisado quién había sido el sujeto de tal infracción, cuando es manifiesto que la decisión sobre la instalación, aislamiento y uso de la máquina correspondía a la demandada y no a la actora”.

Por tanto, la decisión que se debe adoptar en un proceso no queda vinculada de manera absoluta a los hechos probados en el anterior litigio seguido entre las partes, admitiendo por el contario, la posibilidad de la que la sentencia posterior se separa fundadamente de la premisa fáctica fijada en la previa cuando existan razones suficientes para ello.

Ahora bien, y por lo que se refiere a la segunda cuestión, esto es, el efecto de cosa juzgada entre litigio previo firme de responsabilidad civil y/o de recargo de prestaciones; la doctrina sobre esta cuestión está unificada y reiterada en sentencias de 22 de junio de 2015 (recurso 853/2014), 13 de abril de 2016 (rec. 3043/23013) y 15 de diciembre de 2017 (rec. 4025/2016), y establece que: siendo un presupuesto básico tanto del recargo de prestaciones por falta de medidas de seguridad como del resarcimiento de daños y perjuicios por responsabilidad civil, derivados ambos de contingencias profesionales, la relación de causalidad entre el incumplimiento de las obligaciones preventivas por parte del empresario y las lesiones que constituyen el daño derivado de su inobservancia, y operando este elemento constitutivo común de la misma forma en los dos institutos, lo establecido al respecto en sentencia firme recaída en el procedimiento referido a uno de ellos produce efecto de cosa juzgada positiva en el posterior seguido por el mismo accidente de trabajo o enfermedad profesional.

En el caso concreto, y una vez que en sentencia firme se resolvió que el accidente laboral que sufrió el trabajador demandado se produjo sin mediar incumplimiento en materia preventiva por parte de su empleador susceptible de generar responsabilidad civil por los daños sufridos, y que la causa exclusiva del mismo fue la imprudencia de la víctima, que exoneraba de cualquier responsabilidad a la empresa, tal pronunciamiento tenía que ser asumido y respetado en el proceso en el que se enjuiciaba la responsabilidad por el recargo de prestaciones de conformidad con el artículo 222.4 de la LEC en relación con el 9.3 y 24.1 de la Constitución.